05 abril 2007

Estampida

"Suena la sirena en las fábricas, las oficinas, los comercios. Todos corren, derechos a casa, para coger las maletas y salir zumbando. Que las vacaciones son cuatro días y dos se pierden en el trayecto. Hay que llegar cuanto antes, disfrutar sin parar, divertirse a rabiar, y sobre todo moverse, moverse mucho, moverse sin descanso. Suelta la corbata, deja los tacones; coge las mochilas y las zapatillas, rápido; el traje de neopreno, la llave del apartamento o la bicicleta, vamos; el traje de baño, por si acaso, o la guía de Praga y los billetes. Llegar, llegar, llegar es el mandato. Para patearse capitales europeas o rutas de senderismo, para escalar al pico más alto o sumergirse en fangos antiestrés. (...) Hacer, hacer, hacer, eso es vivir, al parecer; y luego contarlo si se tercia, porque hoy en día no eres nadie si no has visto el Iguazú, y es un fracasado el que no hace una escapada, aunque sea al infierno. Al grito de “luces, cámara, acción” da comienzo nuestra ficción desesperada. Huyamos."
Irene Lozano

2 comentarios:

vidal dijo...

Le veo en forma, señor Pita. Comparto su aprecio por Irene Lozano. Una cosa dice la muchacha en la que acierta sin ironía y da en el clavo a su pesar: "Hacer, hacer, hacer, eso es vivir, al parecer", que es casi una estrofilla:
Hacer, hacer, hacer,
eso es vivir,
al parecer.

Anónimo dijo...

Señor Vidal, probablemente ya lo sabe, pero tengo que decirle que es usted un redomado machista. En cuatro breves líneas lo demuestra. La escritora es para usted sólo una "muchacha", apelativo que no dedicaría a ningún escritor macho de cualquier edad. Y en un texto en el que se ve claramente la intención de la autora, le parece a usted que sólo acierta "a su pesar", porque se ve que las mujeres sólo alcanzan a decir cosas interesantes sin querer y por casualidad.