28 abril 2007

Duda

"Respecto a las épocas que nos han precedido, en la edad de la tecnología el amor ha cambiado radicalmente de forma. Por un lado se ha convertido en el único espacio en el que el individuo puede realmente expresarse, más allá de los roles que está obligado a asumir en una sociedad técnicamente organizada; por otro lado este espacio, siendo el único en el cual el yo puede desplegarse y jugarse su libertad más allá de cualquier norma u ordenamiento preconstituido, se ha convertido en el lugar de la radicalización del individualismo, donde hombres y mujeres buscan en el el propio yo, y en la unión amorosa no tanto la relación con el otro, como la posibilidad de realizar su propio yo profundo, que ya no encuentra expresión en una sociedad técnicamente organizada, declinando la identidad de cada uno de nosotros según su idoneidad y funcionalidad en el sistema al que pertenecen.
Como efecto de esta extraña combinación, en nuestra época el amor se vuelve indispensable para la propia realización como nunca lo había sido antes, y al mismo tiempo imposible porque, en la relación amorosa, aquello que se busca no es el otro, sino más bien, a través del otro, la realización de uno mismo.

Umberto Galimberti. Las cosas del amor
(Las cursivas son del autor)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sigue dudando?

Yo he cumplido unos cuantos años, y cada día dudo más. Me causa Vd. mucha curiosidad, a veces me imagino teniendo amores con su persona, porque lo que escribe me enamora, he de decirle que poco me importa el físico, si el don de la palabra está asegurado, como es su caso.
He tenido un amor efímero, intenso, sensual, de suspiros y descubrimientos. Ya no estoy enamorada, no me gustaba mi reflejo en su persona, no me reconocía.

náufrago dijo...

El amor debe ser el enriquecimiento del propio 'yo' gracias a ese 'tú'. Y enriquecer el 'yo' del otro, de paso. Pero si la forja de ese 'yo' se ve amenazada, puede que la relación se vea abocada a disolverse, si es que uno de los dos tiene gran interés, gran vocación, en trabajar su 'yo', en cultivarlo como una obra de arte propia. Y es que hay casos, personas, en que su ego, su persona, su 'yo' es su principal fuente de producción, véase los artistas. En ese caso, las relaciones amorosas serán tumultuosas. Y lo que dice Anonymous es cierto. Si uno no se ve con el otro, si en una foto de pareja siente que algo chirría, es que algo falla.

ayacam dijo...

Sigo leyendo, a ratos, el libro de Galimberti. Y dudo, sí, por eso puse el título a la cita, sobre si esta época vive el amor de manera verdaderamente nueva, o seguimos con lo mismo de siempre. Recuerdo que cuando comencé este blog escribí sobre Herzog, la extraordinaria novela de Saul Bellow que habíamos leído en una tertulia. Y como decía entonces, y continúo con la duda, tal vez "Herzog y varios personajes más encarnan muy bien el reinado tiránico de los sentimientos, una entronización del amor como religión que, desde que Bellow escribió su novela, no ha hecho más que crecer. En la clase media, ayuna de ilusiones laborales o políticas, y perdida la creencia trascendente, el amor es la única tabla de salvación. Con el ocaso del sentido del deber, de la responsabilidad, de los vínculos tradicionales basados en el interés y la contención religiosa, asoma la ansiedad por ser felices, el sentimiento como única base del contrato, y la consecuente fragilidad de éste. Herzog, igual que nosotros, puede pasar por épocas de relativa calma. Pero sabemos que los sentimientos, esenciales para las gentes modernas, volverán a hundirle en nuevas zozobras". En fin, no me cito porque esto que escribí me parezca maravilloso. Es que sigo dándole vueltas a las mismas cosas. (rpitamac@pnte.cfnavarra.es)